Experiencias Vitales
crear expectación y llamar la atención alrededor de ellos mismos. Se quejan de la madre, de los hermanos, de la comida, de los amigos, del trabajo, de todo... Desde mi humilde point of view creo que esto es una infeliz actitud y una perdida de tiempo, porque yo veo la vida como un constante aprendizaje, una acumulación de experiencias, de recuerdos, de momentos, de sensaciones... algunas experiencias son destacables, por ejemplo, por su drama ante la pérdida de un ser amado. Otras por la euforia que provocan como es el caso de un nacimiento o una boda. Sea cual sea la situación lo que yo aprendí con los años y los porrazos y las alegrías, es a digerir todas y cada una de estas vivencias con calma y ante todo serenidad pero, eso si, sin caer en el error de exagerar lo que comprendemos como experiencia vital.
He visto de todo en estos cortos pero largos 30 años. Desde vagos que viven dependiendo de su madre incluso ya pasados los 30 años; holgazanes a quienes si no les llevan el trabajo a la cama no trabajan; héroes anónimos que sacrifican importantes capítulos de su vida en pos de los demás; luchadores por su vida, a quienes he visto ganar la batalla contra la muerte y lamentablemente a otros que la han perdido, pero no por ellos, menos luchadores; ganadores que han superado una pérdida importante como la muerte de un padre o madre y han llevado una vida plena de cosechas; perdedores, que ante la pérdida de quien los mantenía monetariamente y profitaban de su energía, no le dan rumbo a su vida; maestros, como Julio que me enseñó a detectar mentirosos (descansa Julio en el valle siempre verde); he visto mujeres que abortan, hombres que seducen mujeres para conseguir una visa, he visto mujeres dar la vida por sus hijos, he visto bebés dar su último respiro en una sala de UTI, y me han llamado la atención aquellos personajes que ante la decepcion amorosa, término de una relación sentimental, y otras hierbas, amenazan a sus parejas con suicidarse, ellos especialmente son personas que no comprenden los hechos de la vida como experiencia vital, por el contrario convierten la relación en una experiencia aterradora, crean un miedo constante al siguiente paso, a la verdad, sobre todo a la verdad, a esa verdad que aunque duele, es liberadora: el fin del amor... ¿qué mejor experiencia de vida que haber amado?, ¿recordar el amor en el aroma de una fruta veraniega, de un árbol con brotes nuevos de primavera?... Quien amenaza a su pareja con el suicidio la coacciona, la que al ver tanto drama chino, al final siente lástima y retoma la relación, solo para volver a terminarla...
Atesorar experiencias, amores, sentimientos, sensaciones, caricias, cariño, lágrimas, risas, decepciones, alegrías, pasión, reencuentros, vidas, muertes, principios y finales... y pese a todo siempre mirar hacia adelante es lo que le da sentido a mi vida... El siguiente paso siempre puede ser el mejor, el siguiente día siempre traerá un rayo nuevo de sol, el amor siempre ganará y la mentira siempre saldrá a flote.


















